jueves, 1 de abril de 2010

Día 18, Como perro con dos colas

Feriado nacional y, como muchos, la pasé trabajando. Es lo que hay. Cuando sabes lo que es buscar un trabajo y conseguirlo a fuerza de transpirar la camiseta terminas entendiendo que resignar un feriado no es nada malo y claro, el conejito de pascuas me recompensó.
La mañana estuvo bastante calma. El saco con cartas no era abultado asíque asumimos que el día de hoy iba a ser como el de ayer, de mucho ocio. Igualmente, pasamos la mañana en una reunión con el señor John. Al ser primero de mes y como suele suceder en muchas empresas, era momento de plantear lineamientos mensuales para comenzar a activar la verdadera tarea que nos ocupa, administrar todo el área latinoamericana y así llegar a diciembre en tiempo y forma. ¿Cuántos países se encuentran bajo la esfera de la denominada Latinoamérica? Más te 30 seguro. Bueno, definitivamente habrá que generar un sistema de clasificación eficiente. Hace unos días me viene rondando la cabeza un sistema que podría funcionar y aunque no lo tengo completamente estudiado, hoy fue el momento adecuado para introducirlo. El señor John está de acuerdo en la necesidad de planificación, la idea le pareció interesante y hasta se comprometió ha venir al menos una vez a la semana a supervisar personalmente la cuestión, al menos hasta que la cosa funcione.
Pero pasando a lo que realmente importa, sobre todo porque después de que ayer el duende almorzara mirando a GAGA y de que anoche me pasara 2 horas limpiando el teclado lleno de miguitas, este mediodía nos llegaron las dos computadoras que habíamos pedido. En realidad habíamos solicitado una, ya que el duende no capta una de computación, están bárbaras, tienen pantallas táctiles. Estamos algo emocionados. Además, el duende logró despojarse de su escritorio de caja de manzanas deliciosas por uno digno. Intentamos con el señor John jugarle una pequeña broma al petizo extraviando su portarretrato trucado de Lady Gaga y él disfrazado de mujer maravilla pero el chiste duro poco y nada porque al ver su carita mojada de lágrimas nos partió el corazón y se lo devolvimos. Pagaría por saber si ya le ha dedicado “una” a la PopStar Norteamérica.
El momento distendido de la tarde surgió cuando el señor John se retiró. El duende improviso unas orejas, dientes y cola y hasta la hora de salida me pidió que lo llamara Conejo de pascuas y me prometió que si lo hacia mañana viernes iba a recomenzarme con algo que sin duda me iba a gustar. Nos reímos tanto. No se imaginan lo divertido que fue la situación. De camino a casa pasé por una chocolatería, en la vidriera, decorada típicamente de pascuas, había decenas y decenas de conejos de chocolate y huevos de todos los tamaños y pensé que seria algo incomodo que mañana él cumplía con su promesa y me obsequiaba lo que supongo será un huevo, y yo no tenga nada para retribuirle así que rompí el chanchito, cosa que duele hacer a esta altura del mes, y le compré un Kinder sorpresa gigante. Debo reconocer que soy algo infantil y a la hora de elegir me quedé con el kinder porque me emociona la idea de descubrir que juguete trae, por lo que mañana estaré más pendiente de eso que del regalo prometido.

1 comentario:

  1. aaaww ♥ amo los Kinder y quiero saber que te va a regalar el duende! pero sigo queriendo saber que capso le pidio el nene chileno a papa noel asi que escribi Wuest ¬¬

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