jueves, 8 de abril de 2010

Día 24, cash

Hoy es día de pago y por lo tanto día de cobro. Me quedé atónito cuando vi el cheque del petizo mal hecho. Gana más del doble que yo pero claro, en el polo norte el costo de vida debe ser mucho más alto que en Argentina.
Nos pasamos parte del día hablando de cómo es vivir en medio de la nada.

-Una cagada

Me lo imaginaba. Porque es todo nieve y más nieve. Si hasta los chóferes se pierden cada dos por tres. Todo queda a hora, hora y media de trineo asíque todos los duendes viven en un complejo de departamentos en el mismo taller de Santa. Lo interesante es que prácticamente todos los que trabajan ahí, y por vivir ahorrando, tienen un pasar económico holgado. Claro, ¿En que cornos vas a gastar el dinero? Por eso el 26 de diciembre, fecha en el que el taller entra en vacaciones, invierten parte de lo que ganaron durante el año en vacaciones. Lo extraño es que no eligen destinos calidos sino lugares fríos.

-Somos seres del invierno, odiamos el calor.

Asíque no es raro ver a duende en centros invernales. Les gusta esquiar y el chocolate con malvaviscos junto a la chimenea de un hotel 5 estrellas. Mientras me contaba eso trataba de recordar cuando fue la última vez que me tome vacaciones pero vacaciones enserio. Creo que fue hace 4 años, cuando mi hermano se distanció de su mujer por unos meses y me pidió que nos fuéramos un fin de semana a la Mar del Plata y terminamos quedándonos dos semanas. Desde ahí que no me tomo un descanso fuera de casa, es que siempre hay algo que arreglar, cosas que pagar y el dinero se esfuma rápido. De todos modos, y aunque recién sea el primer mes en la oficina, estoy decidido a juntar dinero para irme a algún lado, algo lejos, quizás España o Italia a visitar a los tíos. Aunque tampoco estaría mal ver que onda con el taller de Santa pero claro, todos tenemos el mismo periodo de vacaciones. Por más que llegue y golpeé la puerta no me van a abrir.

-Quien te dice que un día no te lleve, no es tan lejos como parece.

Quien les dice, por ahí un viajecito al corazón de la organización ayude a entender mejor mi trabajo y claro, estaría bueno que me paguen un viaje al otro culo del mundo.
La vuelta a casa fue otra vez un destre. El colectivo quedo en medio de una manifestación por lo que decidí bajarme y tomar el subte, pero no fui el único que tubo esa idea. Viajé apretujado. Por suerte estoy a unas 30 cuadras. No quiero imaginarme lo que debe ser ir al conurbano

No hay comentarios:

Publicar un comentario