jueves, 29 de abril de 2010

Día ¿?

Esto es imposiuble. Practicamente no puedo actualizar el blog. SI no son los cortes de luz, cada vez más frecuentes, es la conexión a internet. HOy, despúes de 10 días, pude acceder a la web. "Los servidores están caidos". Pero lapu...
Es más, está es la segunda vez que escribo ya que al poner el punto final y clickear en "publicar entrada" no tengo servicio.

Como se deben imaginar, la cosa no mejora. El centro está revuelto. Apara entro de dos días se están organizando cacerolazos por los cortes de luz, por el aumento de los alimentos. Un kilo de azúacar 8 pesos! HAce un mes costaba 2.30. Esto no se soporta más.

Hace una semana la presidenta salió en cadena nacional. Su discurso fue demagogico, esquivo y claramente manipulador. SU imagen está por el suelo. Ya nada de loque diga o haga vaa poder para lo que se avecina. Los más alentadores le dan un mes de gobierno. Pensar que las elecciones son en solo 10 meses. La oposición, manga de cuervos, pide el adelanto de los comisios pero sensación termica en la calle está demasiado caliente como para menterse en un cuarto y elegir el futuro del páis.

Cadena nacional nuevamente, me voy a escuchar, despúes les comento que dijo.

jueves, 22 de abril de 2010

Día 36, Expectantes

La pobreza disminuyó, o al menos eso es lo que el gobierno quiere hacernos creer. Lo cierto es que en las calles se ven cada vez más gente juntando cartón y durmiendo a la intemperie. La plaza frente a la oficina se volvió en un camping virtual, asilo de vagabundos. Nunca fui al Central Park de Manhattan pero puedo suponer que el paisaje es similar. Tengo una cultura cinéfila americana, los estereotipos calan fuerte en mi.
Es tremendo caminar por la cuidad y verla caerse a pedazos. Es el contraste entre la arquitectura fascinante de Buenos Aires y la desazón de sus veredas. La gente pidiendo monedas, los punguistas, la marginalidad total.
En el trabajo las cosas siguen su curso. Volvimos a utilizar la computadora asíque también volvió María la del Barrio y Lady Gaga. Ya estoy acostumbrado y hasta me enganché con la novela, al menos cuando el señor John no está, que suelen ser en pocas ocasiones ya que sentó residencia permanente en el país. Fue designado como supervisor general de la sucursal. Hoy trajeron su escritorio. Tenerlo en frente le da una impronta mucho más institucional a la cuestión. Junto con sus pertenencias trajo el logo de la empresa. Ahora una de las paredes está vestida con un retrato de Santa guiñeando el ojo. Cada vez que la veo me viene una extraña sensación al a navidad. Tengo ganas de que llegue esa fecha, que se yo, solo para varear y ver si con una celebración de ese tipo los ánimos de los argentino se calman.
Hoy dijeron en la radio que la presidenta de un momento a otra dará una conferencia de prensa. Espero que sean, mínimamente, buenas noticias. Se presume que sus palabras giraran en torno a la necesidad de suavizar la cuestión en los limites con Uruguay. LA corte de la Haya ya dictó sentencia al respeto y ahora se espera que se levante el corte en la zona de Gualeguaychu. Estaremos expectantes.

martes, 20 de abril de 2010

Día 35, una pinturita

Ayer les comentaba que descubrí que el petizo mala onda devenido en el empleado del mes, hoy el señor John lo felicitó por su buen desempeño, estaba viviendo de polizón el la oficina. Es increíble que con el dinero que gana no se alquile, aunque sea, un cuarto en un hotel. Por esa costumbre que tienen el Polo Norte de vivir donde trabajan, sin pagar hospedaje, al duende se le pegó la costumbre de la tacañería. Es increíble las vueltas que da para no pagar a medias el café siendo que el es el único que lo toma. Ayer decidí no comprar más café, si quiere o que se compre él el paquete o que vaya a la maquina, meta la monedita y consiga su taza caliente.
Parece una actitud medio mala onda la mía pero es que estuve haciendo cuentas. Después de pagar el alquiler, el cable, la luz, el gas, el agua, las expensas, y puff, todo lo que mes a mes hay que afrontar y el sueldo no me alcanza por lo que estoy tratando de reducir gastos lo más posible. El tema es que no hay mucho de lo que pueda prescindir y a decir verdad, un kilo de café al mes no hace la diferencia. Quizás deba buscar un departamento más chico o que se yo, algo.
Pero bueno, basta de hablar de dinero. Estoy contento porque hoy Tommy hizo un dibujo de su familia y me lo regalo, asíque mi heladera tiene una nueva obra de arte. Ese si que es un enano del que me siento orgulloso. Los padres están ahí, tratando de recomponer lo que a mi parecer no tiene mucha solución y el señorito se la re banca.
Por suerte a mi hermano Martín y a mí nunca nos tocó vivir una situación por el estilo. Nuestros viejos se llevaban de maravilla y eso se notaba del desayuno a la cena. Hay días que extraño horrores tenerlos a mi lado. La vida tiene eso, te da y te quita. Supongo que a Martín le debe dolor que el viejo no conociera a su hijo; pensar que murió dos días antes de que Tomas naciera. Por eso mismo Tommy es Tomas, como papá. Se lo extraña al viejo.

lunes, 19 de abril de 2010

Día 34, lunes 19 de abril

Lunes. Ayer llovió torrencialmente. Fue uno de esos días en que me siento feliz de no tener auto. El granizo, una vez más, destrozó todo lo que se interpuso entre el cuelo y el suelo. Pero yo la pasé bomba, en casa, tomando mate con mi hermano y jugando con mi sobrinito a la x-box. Como seguimos convulsionados decidimos suspender el domingo al aire libre por una tarde de churros y casucha.
Por suerte desde el sábado no volvimos a tener problemas con la electricidad. Aproveché para informarme sobre como sigue la situación en el país. Elegí leer medios internacionales ya que sospecho que los medios de comunicación del país están bastante comprometidos con la guerra que desde hace un tiempo vienen desatando con el gobierno y no son para nada objetivos.
Según El País, de España, el gobierno está la peor crisis de legitimidad que vivió desde que De la Rua estaba en el poder. Los índices de la pobreza, la desocupación y la inflación lo ponen en el ojo de la tormenta y todo indica que el gobierno podría caer de un momento a otro si no logra recomponer su imagen completamente desgastada. Los partidos políticos opositores aprovechan la situación para ganar terreno mientras que la sociedad toda, nuevamente, pide que los líderes abandonen la Casa Rosada.
Hablando con el señor Jhon, él sostiene que hay que estar preparado para lo peor pero que de todos modos, no seria la primera vez que la empresa de Santa atraviesa un momento de tensión tan extrema. Según él, disponemos de un plan de acción, el cual todavía no conozco, para garantizar que las actividades sigan su curso normal. Al parecer Santa.inc tiene privilegios más allá de las fronteras del país en el que se encuentre y eso garantiza nuestro trabajo.
Ya me paso hace 9 años, cuando perdí mi anterior empleo por culpa de la crisis así que la noticia de que aunque se venga el cielo a bajo voy a poder seguir con mis labores y asegurarme un sueldo es una noticia que no puedo desestimar.
Hace días que tengo algo de data del duende. Estuve indagando por aquí y por allá y logré atar algunos cabos, seguro mañana les cuento un par de cuestiones sobre él. Por lo pronto les comento que descubrí donde vive. Al parecer desde la misma noche que llegó a la oficina se instaló ahí. Aún no sé como hizo para conseguir una copia de la llave pero la cuestión es que cuando nos vamos cada tarde el da una vuelta a la manzana y vuelve al edificio. El petizo no sabe que lo seguí, veremos si algún día me animo a encarar una charla al respecto.

sábado, 17 de abril de 2010

Día 33, ¿o es 32?

Hace cuatro días que se están produciendo cortes de luz de varias horas. Es una locura, no se puede hacer nada. El primer día estuvimos casi 24 horas sin electricidad. El gobierno asegura que fue un sabotaje a la central que abastece a la capital pero una vez restaurado el servicio, no tardaron más de 4 horas en volver a dejarnos sin electricidad. Después, la luz se va y cuando vuelve no es potente, por eso decidimos en la oficina volver al trabajo manual para que las computadoras no se quemen y en casa, no prender ningún aparato electrónico. Es sumamente engorroso trabajar así y ni que hablar de la vida diaria. Los Subtes no andan o lo hacen con servicios de emergencia solo en determinados momentos del día. En el momento del apagón mayor todas las formaciones se pararon en los túneles. Que caos vivió esa gente. Fueron evacuadas por el personal, teniendo que caminar sobre las vías. Y claro, las telecomunicaciones se vieron también perjudicadas, todo colapsó y como era de esperarse, unos cuantos aprovecharon la impunidad de la noche para saquear negocios o realizar actos de vandalismo que van desde rupturas de vidrios de edificios oficiales, locales y casas de familia hasta pintadas en contra del gobierno. Basta con pararse en la ventana para ver como la ciudad está revuelta. Es todo tan triste, y la gente mezcla de gris y rojo de calentura.
No sé como carajo vamos a seguir y no me refiero a la electricidad, sino al trasfondo; a los sabotajes para desestabilizar al gobierno, a los reclamos justos que se mezclan con tanta fantochada política y quedan minimizados. A riesgo de parecer extremista, hay que esperar lo peor y lo peor, como siempre, le toca a la clase media y a los pobres.

Sobre el duende que decir, ahí anda, es buen tipo, súper laburador; en estos días de locura trabajamos codo a codo para hacer las cosas lo mejor posible. Ayer estábamos separando cartas por países y de pronto empecé a tararear Bad Romance sin darme cuenta, si, ya me la sé de memoria. El enano esbozo una sonrisa y, contagiado por mi tarareo, empezó a seguirme. Terminamos los dos cantando a grito pelado. Siempre está bueno un poco de distensión en medio de tanto aire viciado.

miércoles, 14 de abril de 2010

Día 29. Martes 13, ¿Hace falta agregar algo más?

No soy supersticioso, pero el próximo martes 13 no salgo de mi casa aunque tomando los parámetros de hoy, seguro se me cae el techo encima o me explota la teve de plasma en la cara.
Llegué contento al trabajo, escuchando música en el ipod y con expectativas de llegar al final del día sin nada de trabajo atrasado. Si bien hoy fue una de esas jornadas en donde no da gusto salir de casa. Llovía pero no tanto. Me lo tome con calma hasta que el primer timbrazo del teléfono comenzó a taladrarme la cabeza. Uno de los camiones estaba parado en medio de una manifestación y si, a quien se le ocurre enviar por tierra de Ushuaia al polo norte un cargamento. Hora y media más tarde otro cargamento llegaba a la oficina. ¿Dónde carajo me meto 10.000 osos de felpa? Nos pasamos 2 horas discutiendo con el chofer quien terminó dejando los osos en un contenedor en la calle y luego estuvimos más de 4 horas mandándolos al 3er subsuelo. Trabajamos como monos bajo la lluvia tratando de que no se echen a perder. Una locura, y la gente que nos miraban. Ni almorzar pudimos.
Para completar el hermoso día, la luz se cortó justo cuando estábamos a punto de bajar. Gracias a dios la puerta del ascensor no se cerró pero tuvimos que bajar 13 pisos por escaleras. Divino.
Lo mejor es dormirse y esperar que acabe el martes 13.

lunes, 12 de abril de 2010

Día 28, algo se está gestando

El fin de semana tenia intención de disfrutarlo con Tommy pero la cosa no salió como lo esperábamos.
El sol en lo alto calentaba Buenos Aires aunque la cuidad no lo necesitaba para entrar en calor. Hace unos meses largos que todo está bastante jodido por acá. Si viven en Argentina no es novedad esto que les cuento y si me siguen desde que comencé a escribir en el blog, tan poco. Pero hasta ahora las manifestaciones venían dándose durante la semana, que es donde más molestan. Es sabido que un corte de calles, una marcha y los escarches en los edificios estatales cobran una resonancia mayor cuando el ciudadano común se ven en el medio del problema. Por eso es raro que un domingo también estén con los bombos y pancartas.
La plaza no era el mejor de los lugares para estar con un chico, por eso intentamos ir al cine pero la cartelera era bastante pobre, así que no quedó más que pasar por el videoclub y alquilar, otra vez, El expreso polar.
Sea como sea, no podía quedarme con la bronca y decidí canalizarla averiguando que cornos pasa en mi cuidad. No soy de las personas que miran noticieros o leen los diarios y menos mientras desayunan. Estoy bastante medido en la realidad como para que me disparen desde temprano con cosas desagradables, las cuales ya sé que suceden.
Me conecté a Internet, entré de a uno por vez en los diarios más destacados del país, Clarín, La Nación y Página y me di cuenta de que me equivocaba. Si lo que decían esos medios de comunicación es cierto, si los vaticinios no son pura fantochada, un medio para debilitar a un gobierno, al que no hace falta que nadie lo debilite, porque están en las últimas, la cosa se iba a poner fea en las próximas semanas.

Recién escribí un párrafo extensísimo, un resumen de que es lo que pasa en el país pero me puse a reflexionar sobre el motivo por el cual escribo este blog y caí en la cuenta de que ese párrafo contrariaba la misión principal del mismo, tratar de…retómenos.
Cuando comencé a contar mi día a día en SANTA.INC lo hice con la intención de compartir con ustedes cosas que en mi cabeza no terminan de cerrarme pero según pasaban los días, lo habrán notado, terminé inmerso en una rutina que no tiene nada de maravilloso, aun así no pare de escribir. Sin embargo ahora, ante lo que entiendo puede significar un momento histórico, me reuso a salir de la burbuja en la que me metí o me metieron, vaya uno a saber, como si prefiriera lo que a priori parece un cuento de hadas y duendes mágicos a una realidad violenta y a un posible golpe de estado.
¿Cuántas personas estarán en este momento en mi mismo estado? O peor aun ¿Cuántas personas en el país están en un estado anterior, en el que la burbuja muestra solo el reflejo de su propio ombligo? No quiero ni imaginármelo.
Definitivamente está pasando algo grave, algo que desplaza lo particular hacia un lugar en donde o hacemos algo en conjunto o nos atenemos a las consecuencias.
Desde aquella tarde en la que el helicóptero del ex presidente abandonaba la casa de gobierno con el primer mandatario en su interior, y los posteriores días de violencia, que no sentía el pánico por lo que puede llegar a pasar, quien sabe, mañana mismo. Creo que de un modo u otro no puedo dejar de lado la serie de hechos que se suceden a mi alrededor y son igual o más importante que trabajar para alguien que hasta hace un mes creía que no existía.

viernes, 9 de abril de 2010

Día 25, viernes otra vez

Otra vez llegue diez minutos tarde. La mañana pasó rápido. El señor John nos honró con su presencia y 2 docenas de medialuna de manteca. De todos modos, comí solo 3. Hoy tenia ganas de algo salado. No hay nada que me venga bien, jajaja lo sé.
El señor John es súper macanudo, estuvimos hablando de cómo surgió la necesidad de poner una oficina de Santa.inc en Buenos Aires.
Al parecer una serie de variables favorecieron que Buenos Aires y no Rio de Janeiro sea el lugar elegido en el Conosur. El motivo principal es que en Argentina, como la mayoría de los países de la región, se habla castellano. Antes todas las cartas de latino America eran destinada a Canadá pero los empleados tardaban demasiado en descifrar lo que los niños (y los padres) escribían, sobre todo por el uso del lunfardo. Pero aun estando en Argentina hay cuestiones de ese tipo que se escapan, como que en ocasiones llegan cartas en francés, ya ha pasado, que vienen de las guayabas o en portugués, de acá al lado, Brasil. Igualmente, es cierto, hay palabras que no entiendo y solo al googlearlas puedo sacarme la duda de que es lo que significan y como soy aplicadito, estoy armando una lista para no tener que buscar dos veces la misma palabra. Se trata de agilizar la cuestión.
Por otra parte, el duende anduvo bastante callado hoy, se ve que la presencia del señor John lo intimida. Al fin alguien que lo logra ponerlo en su lugar. Sigue tomando mucho café, y le dio sin asco al as facturas, es la primera vez que lo veo comer. Yo le digo que se le va a hacer un agujero en el estomago pero no me da pelota, es más lo saborea con más ganas, parece que lo hace apropósito.
Casi, casi me agarra un ataque. Es que a eso de las doce el mediodía estaba que me moría de hambre. Había pedido supremas de pollo a la napolitana con papas fritas. De solo pensar en mi almuerzo se me hacia agua la boca pero de repente unos bombos comenzaron a escucharse a lo lejos. Era una manifestación que terminó instalándose en la puerta del edificio. Todo demasiado conveniente, para alguien más, claro está. El ruido era molesto pero más molesta me ponía la idea de que el delivery no pudiera surcar el mar de encapuchados. Como es típico de estos casos, todos los negocios cercanos bajaron sus persianas pero por suerte, aunque con 20 minutos de retraso, la comida llegó y fui feliz.
A la hora de la salida aún estaban esos inadaptados sociales, dale que dale, con el bombo y los cantitos políticos. No me pregunten que reclamaban porque a estas alturas no me interesa que es lo que puedan llegara pedir nadie. Sé que está mal, que es una muestra de falta de interés por cuestiones que hacen al que hacer diario del país en el que vivo, pero es muy molesto tener todos los días la cuidad cortada por acá y por allá. Por suerte no pagué el boleto del subte, al fin una buena, porque los trabajadores, oh casualidad, también se estaban manifestando, pero esta vez, de un modo que no jode a la gente que labura.

Cortitas de viernes

9.45 am
Estoy cansado de esa gente que te corta la calle por cualquier motivo! no me importan sus reclamos! Solo quiero llegar a horario!

12hs
Falta una hora para el almuerzo y estoy que me muero de hambre. Estoy con antojo de suprema de pollo a la napolitana con papas fritas

12.45
Ah, liiiisto. Tengo un grupo de manifestantes frente a la oficina. Espero que el delivery pueda llegar sino voy a estar de muy mal humor

jueves, 8 de abril de 2010

Día 24, cash

Hoy es día de pago y por lo tanto día de cobro. Me quedé atónito cuando vi el cheque del petizo mal hecho. Gana más del doble que yo pero claro, en el polo norte el costo de vida debe ser mucho más alto que en Argentina.
Nos pasamos parte del día hablando de cómo es vivir en medio de la nada.

-Una cagada

Me lo imaginaba. Porque es todo nieve y más nieve. Si hasta los chóferes se pierden cada dos por tres. Todo queda a hora, hora y media de trineo asíque todos los duendes viven en un complejo de departamentos en el mismo taller de Santa. Lo interesante es que prácticamente todos los que trabajan ahí, y por vivir ahorrando, tienen un pasar económico holgado. Claro, ¿En que cornos vas a gastar el dinero? Por eso el 26 de diciembre, fecha en el que el taller entra en vacaciones, invierten parte de lo que ganaron durante el año en vacaciones. Lo extraño es que no eligen destinos calidos sino lugares fríos.

-Somos seres del invierno, odiamos el calor.

Asíque no es raro ver a duende en centros invernales. Les gusta esquiar y el chocolate con malvaviscos junto a la chimenea de un hotel 5 estrellas. Mientras me contaba eso trataba de recordar cuando fue la última vez que me tome vacaciones pero vacaciones enserio. Creo que fue hace 4 años, cuando mi hermano se distanció de su mujer por unos meses y me pidió que nos fuéramos un fin de semana a la Mar del Plata y terminamos quedándonos dos semanas. Desde ahí que no me tomo un descanso fuera de casa, es que siempre hay algo que arreglar, cosas que pagar y el dinero se esfuma rápido. De todos modos, y aunque recién sea el primer mes en la oficina, estoy decidido a juntar dinero para irme a algún lado, algo lejos, quizás España o Italia a visitar a los tíos. Aunque tampoco estaría mal ver que onda con el taller de Santa pero claro, todos tenemos el mismo periodo de vacaciones. Por más que llegue y golpeé la puerta no me van a abrir.

-Quien te dice que un día no te lleve, no es tan lejos como parece.

Quien les dice, por ahí un viajecito al corazón de la organización ayude a entender mejor mi trabajo y claro, estaría bueno que me paguen un viaje al otro culo del mundo.
La vuelta a casa fue otra vez un destre. El colectivo quedo en medio de una manifestación por lo que decidí bajarme y tomar el subte, pero no fui el único que tubo esa idea. Viajé apretujado. Por suerte estoy a unas 30 cuadras. No quiero imaginarme lo que debe ser ir al conurbano

miércoles, 7 de abril de 2010

Día 23, Enrarecido

Hace unos días que la ida al trabajo y la vuelta a casa está complicada, pero es Buenos Aires y nos vamos acostumbrando, así como nos acostumbramos a que Gualeguaychu tenga cortada la frontera con Uruguay y nos acostumbramos a mirar dos veces antes de abrir la puerta de calle. Es así, la vida te incita a que todo el tiempo te acostumbres a nuevos hábitos de existencia, muchos de los cuales están en relación a la inseguridad, a la pobreza y los juegos de la política y la marginación y todo termina en salir a la calle y obstruir los caminos para hacerse escuchar. Todo está bastante jodido pero somos una urbe hecha y derecha, ¿que más podemos pedir? Si, hay utópicos, gente que piensa que cortar una ruta va a hacer que una empresa extranjera instalada en suelo vecino se marche y deje de contaminar, que quemar comas puede darnos más planes sociales y vaya si esos planes son la solución a algo (si, soy irónico): Todo el tiempo hay manifestaciones, frente al congreso por leyes ecologistas, frente a otros organismos estatales reclamando por los verdaderos índices de inflación, en cualquier calle importante por cualquier tema menos y mientras tanto nada cambia. Nada, ni siquiera el humor de los que todo el tiempo llegan tarde a sus empleos, lo que cansados tras la jornada laboral se estancan en un embotellamientos. El humor es siempre el mismo, inmutable, de resignación ¿Qué podes hacer? ¿Acaso te vas a bajar del bondi a pelearte con la gente con la cara tapada y palos en la mano? No, te quedas sentado y te dispones a resignarte. Ese es el panorama en la Argentina 2010.
Hoy llegué, una vez más, tarde a la oficina. Estar en el microcentro no ayuda a agilizar el tramite. Taxis, colectivos, autos particulares, motos, piqueteros y activistas, todos hacen de la hora pico, una verdadera hora pico. Así que llegué y me encontré con mucho trabajo. Estuve todo el día de acá para allá y cuando tuve tiempo de sentarme y comerme una ensalada no había conexión a Internet, todo mal. Otro típico día en la vida de un empleado administrativo.

Día 22, cansado

Hay días que son interminables. Son casi las 9 de la noche y sigo con cuestiones laborales entre mis manos. Tremendo. Necesito vacaciones o al menos un poco más de tiempo para mi, para despejarme y hacer cosas que me den placer.
Después de tanto esperarlo, hoy empecé los cursos. Venia deseando ponerme a leer algo académico. Cuando te pasas un par de años entre apuntes y más apuntes te acostumbras a la rutina de la universidad pero luego te recibís y es rara la sensación de no tener que cumplir con lecturas, concurrir a clases, dar exámenes, aprender. Soy de las personas que necesita aprender constantemente para no sentirme estancado en la vida. Por ese motivo me anoté en cursos de aprendizaje a distancia. Estoy contento, agotado pero contento de seguir metiendo cosas en mi cabeza, cosas que me van a beneficiar laboralmente, que vienen a llenar espacios vacíos en el curriculum y que seguramente me aligeraran la carga en la oficina. Está bueno poder aprender cuestiones relacionadas al trabajo que estás haciendo actualmente, te hace sentir un poco más útil.
Pero yo sé, acá lo que menos importa es mi vida, todos están pendientes de las aventuras del enano pero ¿Saben qué? Si quieren leer de él que se arme un blog con sus anécdotas. No, bueno, no voy a ser extremista pero la verdad es que estoy para atrás, agotadísimo mentalmente y el petizo no ayuda. Todo termina siendo un juego para él. No sé de donde saca pilas pero lo que si sé, o al menos intuyo, donde está viviendo. Mañana, o pasado, según las fuerza de voluntad que tenga para levantarme temprano, voy a desenmascarar a ese okupa. No se equivoquen, no soy el malo en esta historia, solo persigo la verdad. Ok, tengo un poco de maldad, pero también mucho de detective.

lunes, 5 de abril de 2010

Día 21, Shhhh no digas chocolate

Si veo un solo trozo de chocolate, sea en forma de huevo, conejo, gallina u cualquier otro, creo que devuelvo. El domingo mi hermano, mi cuñada y Tommy vinieron a almorzar a casa y de postre hubo, como era sabido, mucho huevo de pascuas. Ufff, me siento tan descompuesto. Comimos tanto, pero tanto que a gatas llegué a la cama a la noche. Tendré que sumar a mi lista de cosas que aborrezco por sobre exposición, al chocolate. Ni panqueques de dulce de leche, ni lemon pie, ni pastlitos, y ahora el chocolate en forma ovalada. Es difícil competir con el estomago de un chico de 8 años. Definitivamente no puedo ponerme a su altura y comer todo lo que él come solo para acompañarlo.
Asíque la semana comenzó con descompostura estomacal. Estuve todo el día hundido en el sillón como una piltrafa para colmo, ahora con chiche nuevo, tuve que aguantar al duende y su nuevo fanatismo: María la del Barrio. Si, se le dio por mirar la novela en donde Thalía es basurera. Internet puede ser algo grandioso, de mucha utilidad pero también el peor de los castigos. Durante la mañana, y de modo sistemático la cabeza me explotó con un “Rah-rah-ah-ah-ah! Roma-Roma-ma-ah! Ga-ga-ooh-la-la!” y después la hora de la novela. Llega un punto en que quiero que se corte la luz, que caiga una bomba o suceda algo para que la cancioncita se detenga y no pueda ni escuchar a Gaga ni ver a Thalia.
Tan pero tan descompuesto estuve que de solo ver la sorpresa del Kinder que le he regalado al duende se me revolvió el estomago pero el contentísimo con su rompecabezas de 1000 piezas. Que ni se le ocurra que lo voy a ayudar a armarlo. Cero paciencia la mía.
Basta de cachara, me termino el té digestivo y me meto a la cama. No tengo ganas de saber del mundo ni que el mundo sepa de mí.

sábado, 3 de abril de 2010

Día 20, Sábado con Tommy

Tommy es mi sobrino de 8 años preferido y no por ser el único sino porque es casi el hijo que aún no tuve pero tampoco me preocupa demasiado el asunto. Ya llegará el momento de ser padre. Por lo pronto disfruto de malcriarlo. El sábado pasado estuve complicado pero este no se me escapaba. Lo llevé a la plaza, comimos algodón de azúcar y le aproveché para contarle en donde trabajo. No me creyó. Me lo temía, y eso que es chico, pero mi hermano lo cría como nos criaron a nosotros. De todos modos, no puedo culparlo si siquiera yo sé de que va todo esto. Seria lindo que un día pueda mostrarle mi trabajo, las cartas, al duende. Quizás algún día lo haga, mientras tanto me la paso tirado en el pasto mirando las nubes y ensuciándome las manos con helado en palito.

viernes, 2 de abril de 2010

Día 19, ¿Y esto con que se come?

El placer de que sea la hora de la salida un día viernes es inigualable y más si es viernes y salimos una hora antes.
Cumpliendo con su palabra, el señor John llegó temprano en la mañana para trabajar a la par nuestra, estuvo bueno porque así puedo entender un como mejor como funcionan las cosas acá pero lo malo es que no pude estar mucho en Facebook o Twitter. Una cal y una de arena, supongo.
Como se imaginaran el duende se portó como un señorito ingles, es lindo verlo sentado y en paz leyendo cartas. Hay momento en que me gustaría agarrarlo distraído y apretarle los cachetes al cachetoncito ese. Y hablando del duende, se pasó todo el día realmente misterioso moviendo de un lado para el otro un paquete. Primero lo tenia en el cajón de su escritorio, de la nada lo llevaba a la cocina, luego regresaba al trabajo y me espiaba, si me paraba para ir a tomar agua o prepararme un té me seguía, luego movía el paquete al baño, la habitación de los sacos de cartas y luego volvía al cajón de su escritorio. Me tenía completamente intrigado. Sabia que ese era el regalo que había prometido ayer y la verdad, lo quería ya pero no lo tuve más que esperar hasta las tres y media de la tarde, cuando el señor John no dio la noticia que a las cuatro nos retirábamos para disfrutar del feriado. El día de ayer había comprado un huevo para el duende y al ver que el señor John estaría todo el día con nosotros me pareció una situación incomoda darle un regalo al petizo y al yankee no asíque a la hora del almuerzo pasé por un maxi quiosco y compre otro huevo. La situación estuvo bien resuelta ya que John nos obsequió, en nombre de Santa, un huevo gigante a cada uno. Los ojitos saltones del duende se desorbitaron aun más de lo natural al ver tamaño huevo, el que casi lo igualaba en tamaño y me arriesgaría a decir, en peso. Bueno exagero, ¿pero no hubiera sido cómico ver al duende tratando de abrazar un huevo de su altura? De todos modos era inmenso. Tomas va a estar feliz de romperlo este domingo. Nos daremos una panzada de chocolate con mi sobrino. Luego saque de mi mochila mis obsequios y ambos se sintieron alagados. No hay mayor alegría que regalar algo y ver en la cara de quien recibe el presente la gratitud. El huevo del petizo era un Kinder, creo que lo había adelantado, bueno le pedí que lo abriera y serio me dijo:
-De ningún modo, los huevos se abren el domingo.
-Si, pero veamos que juguete te trajo
-No, de última el domingo te mando un mail y te cuento
-No me aguanto, dale
-No
-Ufa

El señor John se río de la situación que ahora que lo pienso debió ser bastante tonta. Ahora solo quiero que llegue el domingo para leer el mail. En fin, después llegó el momento culminante de la jornada. Esperé, esperé y esperé y nada. Acomodamos algunas hojas, despedimos a Olmedo, apagamos las computadoras, cerramos la oficina, llamamos al ascensor y nada. Bajamos, piso 12, piso 11, piso 10. Nada. Piso 9, piso 8, piso 7, piso 6 y nada. Piso 5 y así hasta planta baja. Estaba medio triste y solo podía abrazarme a mi mochila buscando algo de consuelo cuando, antes de salir del edificio, el duende me tira de la chaqueta y me pide que baje entonces saca de su bolso el bendito paquete y yo, completamente emocionado, lo agarré cuando el me dijo;

-Ya sé que sos ansioso, dale abrilo, si igual ni a la parada del colectivo va a llegar el envoltorio.

Apresurado lo abrí y… y era un portarretrato trucado de los dos vestidos yo de duende y el de Santa. Me quedé helado. Si, esperaba un chocolate pero lo que había recibido era mucho mejor. Lo mire, él me miró y nos abrazamos hasta que empujándome nos separo.

-listo, no pidas más abrazos hasta navidad, lo único que falta es que se empiece a rumorear que entre vos y yo…

Volví a casa súper feliz, como cuando era chico y desayunaba el domingo rosca de pascua junto a mi familia. Es una bendición estar vivo y rodeado de gente que vale la pena.

2.08

Con bastante trabajo y el señor John rondando... no puedo escribir demasiado.

Vi al duende esconder un paquete, ¿Será es mi obséquio? Yo tengo el suyo en la mochila y cuando salí por el almuerzo le compré algo al sr. John

jueves, 1 de abril de 2010

Día 18, Como perro con dos colas

Feriado nacional y, como muchos, la pasé trabajando. Es lo que hay. Cuando sabes lo que es buscar un trabajo y conseguirlo a fuerza de transpirar la camiseta terminas entendiendo que resignar un feriado no es nada malo y claro, el conejito de pascuas me recompensó.
La mañana estuvo bastante calma. El saco con cartas no era abultado asíque asumimos que el día de hoy iba a ser como el de ayer, de mucho ocio. Igualmente, pasamos la mañana en una reunión con el señor John. Al ser primero de mes y como suele suceder en muchas empresas, era momento de plantear lineamientos mensuales para comenzar a activar la verdadera tarea que nos ocupa, administrar todo el área latinoamericana y así llegar a diciembre en tiempo y forma. ¿Cuántos países se encuentran bajo la esfera de la denominada Latinoamérica? Más te 30 seguro. Bueno, definitivamente habrá que generar un sistema de clasificación eficiente. Hace unos días me viene rondando la cabeza un sistema que podría funcionar y aunque no lo tengo completamente estudiado, hoy fue el momento adecuado para introducirlo. El señor John está de acuerdo en la necesidad de planificación, la idea le pareció interesante y hasta se comprometió ha venir al menos una vez a la semana a supervisar personalmente la cuestión, al menos hasta que la cosa funcione.
Pero pasando a lo que realmente importa, sobre todo porque después de que ayer el duende almorzara mirando a GAGA y de que anoche me pasara 2 horas limpiando el teclado lleno de miguitas, este mediodía nos llegaron las dos computadoras que habíamos pedido. En realidad habíamos solicitado una, ya que el duende no capta una de computación, están bárbaras, tienen pantallas táctiles. Estamos algo emocionados. Además, el duende logró despojarse de su escritorio de caja de manzanas deliciosas por uno digno. Intentamos con el señor John jugarle una pequeña broma al petizo extraviando su portarretrato trucado de Lady Gaga y él disfrazado de mujer maravilla pero el chiste duro poco y nada porque al ver su carita mojada de lágrimas nos partió el corazón y se lo devolvimos. Pagaría por saber si ya le ha dedicado “una” a la PopStar Norteamérica.
El momento distendido de la tarde surgió cuando el señor John se retiró. El duende improviso unas orejas, dientes y cola y hasta la hora de salida me pidió que lo llamara Conejo de pascuas y me prometió que si lo hacia mañana viernes iba a recomenzarme con algo que sin duda me iba a gustar. Nos reímos tanto. No se imaginan lo divertido que fue la situación. De camino a casa pasé por una chocolatería, en la vidriera, decorada típicamente de pascuas, había decenas y decenas de conejos de chocolate y huevos de todos los tamaños y pensé que seria algo incomodo que mañana él cumplía con su promesa y me obsequiaba lo que supongo será un huevo, y yo no tenga nada para retribuirle así que rompí el chanchito, cosa que duele hacer a esta altura del mes, y le compré un Kinder sorpresa gigante. Debo reconocer que soy algo infantil y a la hora de elegir me quedé con el kinder porque me emociona la idea de descubrir que juguete trae, por lo que mañana estaré más pendiente de eso que del regalo prometido.