sábado, 27 de marzo de 2010

Día 12, Viernes, tarde pero seguro

Parece que el gobierno sigue con su plan de racionalización de la electricidad, esta vez a la fuerza. Durante la madrugada de hoy viernes cortaron la luz por mi zona lo que provocó que el reloj despertador se descuajeringara, ya parezco mi viejo hablando. El sol de otoño entrando por la ventana de mi departamento me dio los buenos días. Abrí los ojos lagañosos; esbocé un leve bostezo; estiré las piernas hasta que las puntas de los pies se escaparan tímidamente de las sábanas y miré el reloj. 3.45 AM

-¿Eh?, dije en voz alta completamente sorprendido. A menos que un eclipse iluminara Buenos Aires, no podía ser casi las 4 de la madrugada y estar tan de día. Agarré el reloj pulsera y dudé…

-¿Pero que día es hoy? ¿Es Sábado? Mmmm, dudé nuevamente. ¿Es lunes? Ay mi dios, es lunes y es súper tarde, me alteré con palpitaciones pero la duda se apoderó de mi una vez más… Ah, no, no, es sábado, si ayer vino Olmedo a recoger las cartas ¿Fue ayer?, m detuve pensé y luego todos los músculos del cuerpo se aflojaron… Si, si, fue ayer viernes.

Convencido de que era sábado, y contento por estar despierto a mitad de mañana, me dispuse a levantarme; me pegué una buena ducha caliente mientras el agua para el mate se calentaba en la hornalla.
Jabón por ahí, jabón por allí, jabón más abajo, abajo y abajo, por adelante y por detrás. Upsss, se cayó y de pronto, cuando estaba en una posición poco cómoda, caigo en la más cruenta realidad...

-La puta madre, no tengo Yerba. Ma´ si, me tomo un café. Terminé de ducharme; me puse la bata y las pantuflas; batí el café, cebé el agua y cuando estaba a punto de sentarme a desayunar unas ricas tostadas de pan negro con mermelada de durazno… RIIIING, el teléfono.

-Nah, no atiendo…
RIIIIIIIINNNNNNG
-Nah, no atiendo
RIIIIIIIIINNNNNNNNNGGGGGG
-Nah ¿no atiendo?
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNGGGGGG
-Uh, bueno, atiendo. Al final valía la pena pagar 5 pesos más por el contestador.
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNNNNNNNNGGGGGGG
-¿Taaan importante es? Ya atiendo; y era importante…
-Felicitaciones, se ha hecho acreedor de la readjudicación de un… ¿No les paso alguna vez que están en medio del mundo y el mundo se queda congelado de repente y pueden ver todo mucho más claro que antes? Bueno, mientras sostenía el tubo pegado a la oreja dejé de escuchar todo sonido. Solo el latido cada vez más aceleradote mi corazón retumbando en mi interior y, sospecho que si hubiera podido verme, la expresión del rostro se transformo como la de los dibujos animados cuando la mandíbula se cae al suelo de la sorpresa

-¡Viernes!, ¡es viernes!

Corbata al cuello; pantalón; zapato derecho, no entra, no entra, entró; camisa; a fuera zapato derecho me olvidé la media derecha; zapato izquierdo en pie derecho; zapato derecho en pie derecho; botón de camisa; cinto al revés; Llaves, llaves, laves ¿Dónde están las llaves? cinto al derecho; media en pie izquierdo; zapato izquierdo; botón; botón; botón; botón, botón… ufff, camisa mal abotonada… no importa… llaves ¿Dónde están las llaves?, laptop, espejo, peine; llaves; sorbo de café; llaves llaves, llaves, llaves, llaves, llaves, llaves…. Ah, si, en la puerta.
Como podrán imaginar no llegué a las 9 sino a las 10. 45. Iba con el Jesús en la boca, pensando en que el duende mala onda estaría ahí, paradito, todo arregladito y peinadito… alborotado como una novia en el altar, esperándome para cargarme a mordiscazos en la rodilla y eso que aun la tengo resentida.

-Que me muerda la derecha, que sea la derecha, por favor dios, que sea la derecha, iba rezando bien despacio mientras la mujer que viajaba a mi lado en el subte me miraba de re ojo, pero a estas alturas del casi mediodía me importaba poco y nada el mundo exterior. Pensaba en los proveedores, en el tipo del correo que deja las bolsas con cartas al as 9.30, en el duende malhumorado, en el señor John que a media mañana suele llamar para ver si todo está en orden

-¿Qué va a pensar de mi? Y si, va a decir que soy un irresponsable, que tengo que comprarme un reloj a pilas y tener pilas de repuesto; me va a gritar, me va a decir con ese acento americano que tanta gracia me da “Que sea la última vez que llega tarde”. No, yo renuncio, si, llego y renuncio. Es lo mejor, y si, no puedo llegar dos horas tarde. Ni el peor empelado llega dos horas tardes. Hubiera llamado, si, si, hubiera llamado; hubiera dicho que estaba enfermo, si, enfermo; hubiera dicho que la rodilla se inflamó ¿Se inflamo? Bueno, no, no sé inflamó pero ellos que saben ¿Acaso van a mandar un medico desde el polo norte? No, ¿Cuándo llegaría, en 2 días? Bueno, si, no, no, no puedo, tengo que ser responsable. Mmmm, si, que se inflamó, listo, llego y entro rengeando. “Buenas”, entro diciendo, cara de afligido… no tanta, cara de que dolor pero tanbien de “no es tan grave, estoy bien”, a ver, así, no, no menos, un poco menos dolorido y así de la nada, me quejo “uff, como tira esta rodilla” y camino rengeando, si, rengueo… listo rengueo desde que bajo del subte, si, rengueo…

Y rengueé ¡¡¡¡dos cuadras!!!! Si, ¡¡¡Dos!!! Subí al ascensor y en el espejo practique la cara de afligido, mezcla de bronca por tener que pasarme “la noche” en la guardia y la pena por llegar tarde a mis obligaciones. Piso 13, las puertas del ascensor se abren, asomo la cabeza poco a poco y…

Continuará (esta misma tarde)

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